Nuestro peor enemigo

A la hora de analizar lo particular de cada una de nuestras realidades, dijimos que nuestras mentes, más que analizar la verdadera realidad, trata de amoldarla a lo que para nosotros es más aceptable. Sin embargo, soy muy consciente de que serán muchas las personas que vean en sus mentes, más que un buen amigo, a su peor enemigo.

Estas personas viven en un mundo donde son permanentemente analizadas, criticadas y menospreciadas por su forma de actuar y de vivir. Y lo peor de todo es que no lo son por nadie externo, sino que ellos mismos se han convertido en sus peores enemigos. Estas personas no precisan ir al infierno porque ya lo llevan dentro. No precisan que nadie los castigue por nada porque ya encuentran ellos mismos excusas suficientes para hacerlo. Esa parte de ellos mismos que provoca ese caos no es otra que su propia mente. Permitidme compartir con vosotros como se lleva a cabo este proceso.

Lo que llamamos nuestra mente está formada de dos elementos, uno físico que es el cerebro, y otro conceptual que consiste en el conjunto de principios y valores fruto de nuestro aprendizaje y nuestra historia personal. El cerebro está formado por una sorprendente cantidad de células llamadas neuronas que tienen la capacidad de unirse de una manera u otra dependiendo de la información que recibe. De esa manera forman circuitos de neuronas cuya unión se fortalece más conforme vamos dando realidad a la información que recibimos. Llegado el momento, veremos que eso que llamamos Ego no es sino una de esas estructuras mentales originadas en nuestro cerebro.

Quizás el concepto de cómo funciona un ordenador pueda ayudarnos a entender mejor esta imagen. Un ordenador es solamente un conjunto de elementos electrónicos que de por sí no sirven para nada salvo que introduzcamos en él ciertos programas que le diga qué cosas debe hacer. Nuestro cerebro es igual. Cada mensaje que se nos manda queda grabado en él y cuanto más se repita más fuerte se hace el circuito que guarda ese mensaje. No importa que el mensaje nos desagrade o provoque dolor dentro de nosotros, la información siempre quedará grabada.

Desgracidamente, algunas de nuestras historias personales han estado llenas de situaciones que introdujeron en nuestras mentes ideas incorrectas sobre nosotros mismos. Y no importa que quizás esas personas o situaciones hayan desaparecido de nuestras vidas, el programa ya ha quedado grabado en nuestras mentes y se activa cada vez que ocurre algo que nos haga rememorar esa idea.

Una mente es más o menos sana dependiendo del tipo de información que se haya introducido en nuestra mente a lo largo de nuestra vida. Llegado el momento, no hará falta que nada externo active los programas que se han introducido en ella, la mente activará esos programas de manera autónoma. Y de esa manera nuestra mente puede llegar a convertirse en nuestro peor enemigo.

Seguiremos hablando más a fondo de este asunto…….

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