La victoria mental

Ramón Braña

«Nunca puedes cambiar las cosas luchando contra la realidad existente. Para cambiar algo, necesitamos construir un nuevo modelo que haga que el existente quede obsoleto»

Buckmister Fuller

En nuestra anterior entrada estuvimos viendo como la lucha entre la mente consciente y la inconsciente, lucha que en demasiadas ocasiones nos resulta imperceptible, es el generador de nuestro malestar emocional.

También vimos como la mente inconsciente, a diferencia de la consciente, es autónoma y no sujeta a reglas o normas, sino que sólo capta el grado de agrado o desagrado que las cosas nos provocan.

Dadas las características de esta mente, puede parecer casi imposible lograr algún cambio en ella, pero nada más lejos de la realidad.

El obstáculo está, como casi siempre, en nuestro deseo de «destruir» más que en «construir». En querer dejar de hacer cosas en lugar de hacer cosas nuevas. Como la cita del diseñador Buchmister Fuller expuesta arriba, no podemos montar una vida luchando por dejar de hacer cosas. Muy al contrario tenemos que empezar a probar nuevos comportamientos que dejen obsoletos los antiguos.

Ahora paso a explicaros el porqué de la efectividad de esta nueva fórmula. La mente inconsciente como hemos dicho carece de lógica. Simplemente registra todo lo que pasa y lo clasifica en dos únicos grupos: «agradable» o «desagradable». Cuando nos concentramos en dejar de hacer algo, lo único que estamos haciendo es cederle energía a esa idea; energía que se invertirá en afianzarla en nuestra mente inconsciente. Sin embargo, al tratar de establecer nuevos hábitos, toda esa energía se destina a formar nuevas conexiones mentales. Si tan solo invertimos nuestro esfuerzo en adoptar nuevos hábitos que nos resulten «agradables», nuestra mente inconsciente aprovechará toda esa energía para integrar esas nuevas ideas en nuestra mente a la vez que las antiguas ideas irán perdiendo fuerza conforme las nuevas adquieren relevancia.

Por ejemplo, en vez de evitar estar siempre enojad@, concéntrate en desarrollar hábitos de relajación y meditación. En vez de tratar de evitar discutir, desarrolla hábitos de ejercicio saludable que te ayuden a soltar tensión física y emocional. En vez de obsesionarte en pensamientos negativos, desarrolla hobbys y actividades manuales que impidan a tu mente obsesionarse.

Desarrollaremos más este concepto en la próxima entrada. Saludos a todos.

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